RUBEN LOZA AGUERREBERE
Hay ciudades que son más literarias que otras. Trieste es una de ellas. La patria de Svevo, de Joyce, de Claudio Magris. Y a esa lista debemos agregar a Susanna Tamaro, autora de "Donde el corazón te lleve" (Seix Barral), novela que ha vendido más de un millón de ejemplares en nuestra lengua, y que ha retornado en estos días. También lo ha hecho su personaje, Marta, la rebelde protagonista de esta novela, en un nuevo libro, titulado "Escucha mi voz". En éste, el personaje regresa a Trieste, donde creció junto a su abuela, y encuentra las huellas de las dos personas más importantes de su vida: su padre y su madre. Entre cartas y cuadernos amarillentos, recompone las piezas del mosaico generacional, a través de un viaje hacia los orígenes.
Pero retomemos el hilo, señalando que Susanna Tamaro nació en 1957 y cursó estudios en el "Centro Sperimentale di Cinematografia" de Roma, antes de dedicarse a la literatura. Debutó con un libro de relatos, "La cabeza en las nubes", y obtuvo el premio Elsa Morante. Luego escribió "Para una sola voz", ganando el Premio del Pen Club Internacional. Posteriormente llegó "Donde el corazón te lleve". Y luego escribió solamente libros de ensayos, como "Anima Mundi" y "Más fuego, más viento".
La relectura de "Donde el corazón te lleve", ahora, seduce una vez más, por su prosa rectilínea y por su inteligencia. Sin temores, Susanna Tamaro es una escritora "políticamente incorrecta", y reivindica la espiritualidad y las razones del corazón.
Es, por ello, una personalidad seductora de la cultura moderna. Por cierto, además de aplausos, ha cosechado duras críticas. Ella comenta: "Creo que resultó molesta por una serie de razones. Primero, porque afronto de manera sencilla argumentos profundos y tomo posiciones sobre dichos argumentos, que son muy impopulares para la mayoría de los intelectuales, quienes viven principalmente en la desconfianza, el cinismo y el prejuicio".
Más allá del éxito, "Donde el corazón te lleve" también fue muy criticada. ¿Por qué? Por su perfume melodramático (dijeron) y por sus toques de mistificación. Sostiene la autora italiana: "En nuestro lenguaje la palabra "corazón" se considera una palabra cursi. Era consciente de ello al escoger este título para el libro". Y agrega: "El sexo ya no escandaliza a nadie, pero los sentimientos sí. Los sentimientos dan miedo. Por eso nos defendemos con el espantapájaros del sentimentalismo. Son cosas de chiquillas, se dice, irreflexiones de personas atolondradas, sin cultura. Y, paradójicamente, los que dicen esto son quienes viven en la confusión de los sentimientos y, por lo tanto, del sentimentalismo".
Posiblemente el éxito internacional de esta novela -vertida a 38 lenguas- radique en que se atreve a mostrar otros caminos: los de la fe. Y lo hace desconociendo las frases hechas y sin buscar el asombro. Es así, porque se trata, en suma, de una escritora que sabe que la tarea del escritor no debe ser la de abandonar a la humanidad en los brazos de la muerte.
Por ello, novelas como la que ha reaparecido en estos días, enfrentan a los emisarios de la nada, sacando a sus entrañables criaturas de la desesperación y de la tristeza.
Leer a esta mujer es un desafío. Baste recordar la definición que de ella diera el fenomenal cineasta Federico Fellini: "un pequeño duende sonriente, una criatura fascinante e inocente, que me brindó la alegría de conmoverme sin avergonzarme".
Susanna Tamaro esuna autora contraria a los intelectuales que viven en el cinismo y los prejuicios. Es una escritora "políticamente incorrecta"